y los envió por delante...
a todas las ciudades y sitios a donde ÉL había de ir...'
(Lc 10,1)

¿A dónde vas?

Alejandra María Sosa Elízaga*

¿A dónde vas?

‘¿Voy bien o me regreso?’

Es una pregunta que seguramente nos hemos planteado alguna vez cuando no estamos del todo seguros de ir en la dirección correcta, a la ida o al regreso de un lugar con el cual no estamos familiarizados. De pronto nos entra la duda de si dimos vuelta donde no debíamos, o tomamos en la vía rápida una salida equivocada, es muy riesgoso creer que avanzamos cuando en realidad vamos ¡en sentido contrario!

Mi papá, qepd, tenía un notable sentido de orientación. A donde iba, aunque nunca hubiera estado allí, se ubicaba, sabía qué ruta tomar, parecía que hubiera vivido allí toda su vida. Nos decía de broma: ‘es que tengo unas campanitas que me suenan por dentro si voy en dirección equivocada, para que corrija a tiempo.’

Recordaba esto ahora que empezamos la Cuaresma, tiempo precioso que nos regala la Iglesia para que podamos acercarnos más a Jesús, para que iniciemos, reanudemos o estrechemos nuestra relación personal con Él.

Estás a buena hora de preguntarte: ‘¿voy bien o me regreso?’. Es decir, si sigues como vas, con el tiempo que ahora dedicas a las cosas de Dios, con el modo como tratas a los demás, con tu estilo de vida, ¿hacia dónde te diriges? ¿Te estás acercando cada vez más a Jesús?, ¿estás caminando en líneas paralelas que nunca llegarán a encontrarse?, o, peor aún, ¿te estás apartando cada vez más de Su lado?

No todos tenemos esas ‘campanitas’ que orientaban a mi papá, pero contamos con algo mejor: las prácticas cuaresmales (oración, limosna, abstinencia y ayuno) que nos propone la Iglesia como ayuda invaluable para encaminar nuestros pasos hacia el Señor.

Publicado el domingo 22 de febrero de 2026 en la revista 'Desde la Fe', de la Arquidiócesis de México, y en la pag web y de facebook de Ediciones 72